La perra de mi ex polola me cagó con un suizo
He tenido decepciones amorosas, pero en el caso de la S (una ex) la cosa fue más allá. Leyendo historias similares a la mía me animo a relatar lo que me pasó con ella.
A pesar de que la amaba y le soportaba incluso que me pegara cachetadas en sus ataques de celos y de pánico, la muy maraca me terminó cagando con un extranjero. Lo peor de todo es que ella era la que me gueviaba con sus celos psicopáticos y yo como un huevón la consolaba y quería.
Yo soy medio cuico y ella es una mina de la pobla pero con estudios y muy educada, de hecho estudiaba pedagogía y hacia clases de español a gringos. Es una flaca blanquita, con cara bonita y muy agradable, con una inteligencia adecuada que nunca te aburría pero que venía acompañada de un carácter de loca mal genio. Dos años antes me agarré a la hermana chica, una pendeja morena más caliente que la mierda que quería que la desvirgara y termino siendo afilada por todos mis amigos antes de que yo pudiera hacer algo.
En el sexo nos llevábamos bien, pero siempre tuve la duda de si no era una perra profesional, porque la primera vez que me la culié me soltó el chico y se comió todo mi semen. No sé si la habré podido satisfacer, no por resistencia pero por tamaño, la muy maraca era adicta al sexo, de hecho me la hacia recagar, pero igual uno siempre queda con la duda a pesar de que lo tengo normal (15 cm) .
De todas formas eso no parecía ser un problema, lo peor fue la traición que me hizo cuando ella siempre me exigió fidelidad.
Nuestra relación avanzaba normalmente, pero cuando la invité a un matrimonio me hizo el medio show porque la dejé sola un rato, dándome el medio cachamal en público. Yo soporté estoico todo el show, y la llevé al auto. Ahí me cuenta la razón de su locura y enojo: estaba saliendo con un alumno suyo del instituto de español, un suizo, y ella se sentía culpable, entonces transfería su rabia hacia mí.
Bueno, yo, enamorado como estaba, la perdoné y le dije que dejara de verlo, ya que según ella yo era su hombre. Ahí nos pusimos de buenas nuevamente y todo marchó bien; solo que una semana después nos juntamos y me dice que viene de estar con el suizo y que la perdone. Me dice que no se lo culeó, que sólo le ha dado besos, pero ahí yo ya caché que era una perra de mierda manipuladora que no valía nada.
Lo peor fue desenamorarme de ella, cuando la weona cara de raja se aprovechó de mi confianza y nunca le contó al suizo que estaba pololeando. Esa noche tuve que aceptarla en mi casa, pero no la toqué, salvo en la mañana que la sodomicé por última vez. Lo peor es que la loca creyó que todo seguía igual; de hecho pensó que yo iba a llegar a su cumpleaños cuando la verdad es que no la quise ver más, la dejé pagando y nunca llegué a su celebración. La muy remaraca me agarro mala y ahí la mande a la mierda; queriéndola y amándola aún, pero con el orgullo herido. Igual me la cagué una vez con una amiga venezolana, amiga que la descomponía por los celos, pero ella nunca supo. Lo que te puede llegar a pudrir es la actitud hipócrita de una mina que te llega a pegar por los celos mientras ella te caga deliberadamente.
De ahí la mande a la mierda y me enemisté con su familia por culpa de la muy perra que me dejó como el malo de la película.
Después cache que siguió con el suizo, pero intentó contactarse conmigo cuando la mandé a la rechucha.
Hay que desconfiar de las celosas que pueden llegar a ser de lo más inconsecuentes.
YOYO
