Dejé que mi mujer se metiera con otro en un ómnibus
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Hace un tiempo, hace aproximadamente 2 años comencé con otras ideas en mi cabeza con respecto al sexo, a fantasear en la cama con mi mujer. Desde ese tiempo cuando salíamos ella llevaba una minifalda corta, siempre de tanguita, de esas que no cubren totalmente la vagina y de los costados de la tanga se pueden ver algunos pelitos. La vagina de mi mujer es peluda y grande pero no excesivamente peluda.
Bueno, sentados en algún centro comercial, tomando un mate (acá es común) siempre me decía sin mirarme que algún vendedor, casi siempre enfrente de donde nos sentábamos la observaba, eso me gustaba y me excitaba muchísimo, entonces le decía que le mostrara disimuladamente más esa concha hermosa tapada apenas por la tanga, cosa que hacía con gran calidad y se volvían locos los tipos, al llegar a casa hacíamos el amor apasionadamente.
Eso encendió más nuestra pareja en la parte de sexo y nos llevó a querer más y fantaseamos por mucho tiempo con la idea de otro en la cama pero nunca nos animamos, pero si llevamos adelante una fantasía de que la manoseasen, casi amenazada mi mujer que si no lo hacia yo la dejaba, para eso nos fuimos por 2 días de paseo a la capital Montevideo y subíamos a los ómnibus que iban llenos de gente, ella con una minifalda bien cortita y sin nada debajo y bien encremadita su concha y ahí nos metíamos entre la gente, siempre buscando alguno que se animase a apoyarla o a tocarla. El primer día después de estar tomando ómnibus un tipo se le animó y la apoyó, tuvo una erección terrible pero no se animó a tocarla, después yo le dije que por qué no le agarró la mano y se la llevó a su cuerpo, me dijo que no, que tampoco podía hacerla tan fácil.
Al siguiente día en un ómnibus que atraviesa prácticamente la capital y demora casi 1.30 hs y siempre va lleno pasó algo increíble: un tipo con gran calidad la empezó a manosear por atrás yo estaba a 2 metros aproximadamente por atrás y traté a toda costa de acercarme, no me quería perder el espectáculo después le bajó la mano hasta la pierna y disimuladamente le acariciaba la pierna con el vaivén del ómnibus, después perdió la vergüenza al notar que mi mujer no hacia nada (tanto habíamos esperado ese momento) y subió la mano a la cara del tipo, fue increíble al descubrir la hermosa concha que tocó sin nada que la cubriera, peluda y húmeda. Me imaginaba que mi mujer volaría de miedo, como a mi me temblaban las piernas a punto de no poder sostenerme. Mi corazón aceleró a mil, un temblequeo total en mi cuerpo junto con una excitación increíble, valía la pena lo que había gastado en ese viaje.
En ese momento el tipo llevó la mano nuevamente y esta vez al saber que esa mujer que no tenia ropa interior y hasta tenia cremita era porque estaba buscando eso. No sacó más la mano, la comenzó a coger con los dedos. En un momento él miraba para los lados por si alguien lo observaba y nos cruzamos las miradas, entonces no disimulé más y le hice seña como que continuara que le daba el ok.
En eso el tipo, que ya estaba a sus anchas sacó la mano y se la llevó a la nariz, luego chupó sus dedos, imagino llenos de leche de mi mujer y volvió a meter su mano. Yo gozaba como nunca en mi vida y me animé a lo que nunca pensé, le hice señas para que sacara su pene y la clavara pero me quiso decir que no se animaba, miró para la gente como diciendo que se podían dar cuenta, entonces yo ya estaba al lado de ellos y podía cubrir parte de la escena.
Le dije que lo sacara haciéndole señas y agarré la mano de mi mujer y se la llevé para atrás. Él arrimó su pene, que era mucho mas grande que el mío y se arrimó atrás de ella y mi mujer se lo agarró y comenzó a pajearlo, yo miraba y a la misma vez tapaba, pero al estar apretados en el ómnibus nadie podía ver, solo yo que estaba pegados a ellos.
El tipo metió nuevamente la mano y vi como nunca en mi vida como mi cuerpo temblaba todo, hasta mi alma parecía que no iba en el ómnibus sino flotando en una nube, de repente el tipo largó su leche, algo nunca visto parecía una llave de agua, a mi mujer y a mi nos mojó todos, enseguida se la guardó así toda acabada. Su cara de agradecido fue increíble, ahí yo saque de mi bolsillo la tanga de mi mujer y se la pase disimuladamente, cuando se la estaba dando en la mano miro primero por que no entendía nada, pensó que le iba a dar dinero, cuando se dio cuenta sonrió agradecido, bajamos y tomamos un taxi enseguida por que yo no podía casi caminar por los nervios.
Al llegar a la pensión donde alquilamos hicimos el amor como nunca, le dije que jamás me separaría de ella. Siempre pienso en ese tipo y en lo feliz que fue en ese viaje de ómnibus, tocar esa hermosa concha grande y peludita de mi mujer y caliente saber que el marido estaba ahí aprobando, dejándola tocar por él y esa tanga la debe de oler cada tanto para recordar ese día.
marido jugetón
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Enfermo de mierda….es tu mujer weon!!! cómo vas a querer que otro pelotudo la toque??? no va a pasar mucho tiempo antes de que tu mujer te abandone con un tipo con una verga enorme y ahí quedarás lamentándote. No seas weón.
Puta wn me calentaste
Me exite leyendo esto…bien compadre disfruta la vida y no hagas caso de los sufridores…mientras no hagas mal a nadie ….se feliz!!
No te sientas mal somos muchos los que nos excita que nos cojan a nuestra mujer, una cosa es lo que se siente en el corazón y otra el juego sexual. Cuando te imaginás que está cojiendo con otro se te pone dura es algo que se siente no se razona, lo importante que comparta contigo todos los detalles de lo que hace y ahí te vas a recalentar, eso cuando no participás y otras veces disfrutarás viendo como te la cojen delante tuyo y te vas a poner bien sumiso con ella y su amante.