La declaración de IVA me cagó todo
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Buenos años atrás, al año de haber egresado de 4to medio me fui a hacer la práctica de contabilidad a una oficina muy pequeña, en ella trabajaba sólo una contadora que era la dueña. Con el tiempo ella me entregó mucha confianza y también las llaves de la oficina para que yo abriera en las mañanas (9:00 a.m.) ya que ella tenía hijos pequeños que enviar al colegio y un montón de weás más que hacer por lo que nunca llegaba antes de las 10:00 a.m. a la oficina y eso le complicaba.
Yo en ese entonces tenía una polola que estaba cursando el 4to medio y como yo en las mañanas a veces estaba hasta las 11 sólo en la oficina me la empecé a llevar para allé bien temprano y nos empezamos a dar como bombo en estadio, así pasaron varios días en esa misma onda, ella no entraba a clases y tipo 8 de la mañana nos íbamos a encerrar a la oficina hasta como las 9:30 y ahí la despachaba, puta que era rico, a esa edad cuando no tenis ni pa invitarla a comer un completo, menos pa un motel, la oficina era el mejor lugar pa pegarnos los porrazos.
Hasta que un dia, tipo 8:45 de la mañana estábamos meta y ponga en pelotitas en la oficina cuando como que de repente se me vino como un presentimiento a la cabeza cuando cacho que estábamos a 10 -no recuerdo de que mes-, pero esas son las fechas en la que todos los meses se pagan las imposiciones y el 12 es la declaración de i IVA, eso significa que pa los contadores hay harta pega por ende eran los únicos días del mes en que esta vieja weona se dejaba caer temprano, o sea fijo antes de las 9.
Alcanzo a sacarle la callampa a mi polola cuando siento a la contadora que le está metiendo llave a la puerta para abrirla, me paro sobre la misma a raja pelá y empiezo a agarrar la puerta con las 2 manos para que no la abriera y diciéndole a mi polola que tratara de ponerme los pantalones por último, ella como pudo me los puso a la rápida y ni me los abrochó y se fue a sentar más asustada que la cresta pero las weás de pantalones se me bajaron y me quedaron en los tobillos y la vieja culiá tiraba y tiraba la cagá de puerta porque era normal que a veces se apretara con la humedad, era una casona vieja esas que tienen puertas de mámpara, hasta que un viejo weón que trabajaba en la oficina de al lado que también iba llegando le dijo “yo le ayudo vecina“, le pegó un puro tirón a la puerta el viejo culiao y yo pasé cagando pa la vereda y maniado con las weás de pantalones en los tobillos me saque la chucha y a culo pelao. Estoy escribiendo esta weá y aún me da vergüenza. Imaginen la carita de la contadora y del vecino, en realidad de varias personas porque la oficina esta en pleno centro, que weá más terrible, ha sido lejos la peor weá que me ha pasado en mi vida. Fui famoso por un buen tiempo.
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Ohhhh conchetumare q manera de reirme wn jsajajjsajsjajasjajasjasjsaj….
weonn mecague de la risa wn juaaaaaaaaaaaaaaaaaaa